A partir del 22 de enero hasta el 26 de enero de este año, Quintana Roo regresará a la Feria Internacional de Turismo (FITUR) en Madrid, España, una estrategia de promoción que ha sido exitosa desde hace más de dos décadas para el destino. Formar parte del evento que sucede en la IFEMA, en la periferia de la capital española se ha convertido en casi un “ritual” para el sector turístico quintanarroense.
Llegar a la FITUR con 20 millones de visitantes registrados en 2024 es una buena carta de presentación frente al mercado internacional, cada vez más competitivo y con retos estructurales, económicos y medioambientales.
El Caribe Mexicano siendo la marca “paraguas” de los doce destinos de Quintana Roo cuentan con una amplia oferta de actividades para cualquier viajero contemporáneo. Aún así, existen destinos en la zona del Caribe que miran con precaución las tasas de ocupación y aprenden de los errores en la práctica del caso mexicano. Destinos como República Dominicana o Puerto Rico buscan mostrarse como opciones competitivas frente al Caribe Mexicano.
La tarea más importante hoy es concentrar los esfuerzos en el diferenciador del destino; si bien la playa blanca y el mar turquesa es el símbolo de la región, el distintivo del éxito del Caribe Mexicano radica en la identidad mexicana, el cuidado del bagaje histórico de la cultura maya, la gastronomía y la calidez en el servicio mexicano.
En resumen, el distintivo del destino que mueve a 20 millones de personas y genera miles de operaciones aéreas diarias en sus cuatro aeropuertos internacionales es el capital humano.
Cuidar a las y los quintanarroenses que viven, trabajan, sueñan, tienen familias y arraigo en sus comunidades es parte fundamental del éxito a corto y largo plazo de nuestro estado.
La tarea de FITUR 2025 consistirá en escuchar y aprender del mercado internacional pero reforzar los retos que tenemos al interior.




