Escrito por Saira Muñoz
AQUEL 5 DE JUNIO DE 2022…
El 5 de junio de 2022, Quintana Roo escribió un capítulo imborrable en su historia. Mara Lezama, con un contundente 56.4% de los votos, se convirtió en la primera mujer en gobernar el estado, rompiendo siglos de tradición y un techo de cristal que parecía inquebrantable. Aquel día, las urnas no solo eligieron a una mandataria; dieron paso a una corriente que aquí hemos bautizado como “marismo”, un movimiento que, tres años después, ha transformado profundamente el Caribe mexicano.

Hoy, en 2025, Quintana Roo no es el mismo: el Tren Maya surca sus tierras, el Aeropuerto de Tulum despega, el Puente Nichupté une destinos, y una nueva generación de mujeres redefine la política. Mara Lezama, con su liderazgo, ha cambiado el rumbo de un estado que respira progreso y esperanza.

El triunfo de Mara en 2022 fue más que una victoria electoral. Con 309,931 votos, según el Programa de Resultados Electorales Preliminares, superó a sus rivales por un margen histórico, consolidándose como la candidata más votada en la historia del estado. Su campaña, bajo la coalición Juntos Hacemos Historia, resonó con un mensaje de inclusión y transformación. “Quintana Roo será para todos,” prometió en Chetumal, y esa promesa se convirtió en el faro de su administración. Como comunicóloga y exalcaldesa de Benito Juárez, Lezama trajo a la gubernatura una sensibilidad única, forjada en años de cercanía con la gente.
LA PRIMERA MUJER GOBERNADORA.
Ser la primera gobernadora no fue un título honorífico; fue una responsabilidad que Lezama asumió con un corazón feminista, como ella misma lo ha descrito. En su toma de protesta el 25 de septiembre de 2022, ante un Congreso lleno, juró combatir la violencia de género y las desigualdades arraigadas. “No más machismo que lastima,” dijo, marcando el tono de un gobierno que pondría a las personas, especialmente a las mujeres, en el centro. Tres años después, esa visión se traduce en programas como Mujer es Poder, que ha entregado apoyos económicos a miles, y en la apertura de Centros de Justicia para las Mujeres en Solidaridad, Chetumal y Tulum, según su Segundo Informe de Gobierno.

EL MARISMO, UNA CORRIENTE YA ARRAIGADA.
El “marismo”, como hemos bautizado a este movimiento, es una corriente que combina humanismo, justicia social y desarrollo económico. En tres años, Quintana Roo ha vivido una transformación sin precedentes. El Tren Maya, con sus tramos 5, 6 y 7 conectando Cancún, Tulum y Chetumal, ha generado 44 mil empleos directos y revitalizado comunidades del sur, según El Economista. El Aeropuerto Internacional “Felipe Carrillo Puerto” en Tulum, inaugurado en diciembre de 2023, movilizó 670 mil pasajeros en sus primeros ocho meses, con proyecciones de 1.4 millones en 2025. El Puente Nichupté, con un avance del 60% en agosto de 2024, promete revolucionar la movilidad en Cancún, mientras la modernización del Boulevard Colosio, con cableado subterráneo, mejora la infraestructura urbana.

Estas obras, parte de una inversión federal de más de 200 mil millones de pesos, la mayor en la historia del estado, no son solo concreto y acero. Son, como dijo Lezama en una conferencia con el presidente López Obrador en agosto de 2024, “el tren de la justicia social.” El Parque del Jaguar en Tulum, la Puerta al Mar en Felipe Carrillo Puerto y el Mercado del Bienestar Maya en Nicolás Bravo son ejemplos de un desarrollo que busca equilibrar el norte próspero con el sur olvidado. “Nadie se queda atrás,” afirmó la gobernadora, y los números lo respaldan: la pobreza se redujo de 47.5% en 2020 a 27% en 2022, según Coneval, un logro que su gobierno ha ampliado con 3,500 millones de pesos en inversión social.
EL EMPODERAMIENTO DE LAS MUJERES.
El “marismo” también ha roto con las tradiciones políticas añejas. Quintana Roo, históricamente dominado por élites y pactos opacos, ha visto una renovación bajo Lezama. Su gabinete, con figuras como Laura Aguilar en Comunicación, refleja una apertura a nuevos liderazgos. Más importante aún, ha impulsado la incursión de mujeres en la política, desde presidentas municipales como Atenea Gómez en Isla Mujeres hasta legisladoras locales. “Las mujeres unidas avanzamos más rápido,” dijo en una entrevista con Mundo Ejecutivo Quintana Roo en 2024, y su mandato lo demuestra: Quintana Roo es hoy un referente de empoderamiento femenino.

EL RETO DE SER LA PRIMERA… Y “LA PRIMERA”.
La aprobación ciudadana de Lezama es un termómetro de este cambio. La encuesta de El Economista y Mitofsky del 19 de mayo de 2025 la coloca como la gobernadora mejor evaluada del país, con un 53.4% de respaldo, empatada con Ricardo Gallardo. Este resultado, consistente desde octubre de 2024, supera el promedio nacional de 48.1% y la sitúa por encima de mandatarios como Teresa Jiménez (52.5%) y Mauricio Kuri (51.8%). En X, el senador Eugenio Segura celebró el 19 de mayo su “liderazgo cercano al pueblo,” mientras que Forbes México la incluyó en su lista de Las 100 Mujeres Más Poderosas de 2025, destacando su “sencillez” y capacidad para no marearse con el poder.


A tres años de su triunfo, el “marismo” ha cambiado el rostro de Quintana Roo. El estado que recibió en 2022, con una deuda de 27 mil millones de pesos y una infraestructura en crisis, hoy muestra signos de recuperación: la deuda bancaria se redujo a 22,500 millones en 2024, y el empleo formal alcanzó récords, con más de 500 mil trabajadores asegurados al IMSS. Lezama, con su fe y su incansable labor, ha demostrado que una mujer puede no solo gobernar, sino transformar.

Hoy al conmemorar su victoria, Quintana Roo mira al futuro con optimismo. Lezama, arropada por su familia y su pueblo, sigue siendo esa comunicóloga que escucha, esa luchadora que no descansa. Su legado, a medio camino hasta 2027, ya es innegable: un estado más justo, más próspero y más suyo. ¿Qué más puede lograr en los próximos tres años? En un Caribe mexicano que respira cambio, la respuesta está en las manos de una gobernadora que ha hecho historia.




