Desde el Senado, la voz de Quintana Roo defiende una nueva fórmula de justicia fiscal para los destinos turísticos del país.
Por Saira Muñoz Gámez
Periódico ESPACIO
En un país donde el turismo es muchas veces visto solo como vitrina o escaparate, la visión legislativa del senador Eugenio “Gino” Segura emerge como una apuesta seria por dignificar el papel de esta industria como columna vertebral del desarrollo nacional. Desde la presidencia de la Comisión de Turismo del Senado, y con una hoja de ruta firmemente anclada en el territorio quintanarroense, el legislador impulsa una transformación que no sólo se escribe con reformas, sino que se vive a pie de calle.
Porque si algo ha dejado claro Gino Segura en este primer año de gestión legislativa, es que no concibe la política pública como un ejercicio de escritorio. La concibe desde el contacto humano, desde la asamblea, desde la demanda social convertida en propuesta técnica. Más de 50 asambleas informativas en los 11 municipios del estado —acompañadas por casas de gestión activas y eficaces— han sido la base de un estilo que combina técnica, cercanía y rendición de cuentas.
JUSTICIA FISCAL PARA EL DESTINO NÚMERO UNO
Uno de los ejes más robustos de su propuesta —y que debe ocuparnos como ciudadanía— es la reforma a la fórmula de participaciones federales. En palabras llanas: que el dinero que envía la Federación se distribuya no solo por número de habitantes censados, sino también considerando la “población flotante” que recibe cada entidad. En el caso de Quintana Roo, eso significa reconocer que cada semana convivimos con aproximadamente medio millón de visitantes adicionales que, aunque no figuran en el padrón, utilizan hospitales, carreteras, servicios de recolección de basura y energía.
La propuesta del senador plantea una corrección técnica indispensable. Si se aprueba, Quintana Roo podría acceder a más de seis mil millones de pesos adicionales al año, que podrían canalizarse a seguridad, infraestructura vial, salud y sostenibilidad ambiental. No se trata de premiar al turismo, sino de corregir una desigualdad histórica. Porque ser el destino número uno del país tiene un costo que no puede seguir asumiéndose sin respaldo federal proporcional.
DEUDA CON SENTIDO, INGRESOS CON PROPÓSITO
En una época de polarización fiscal, el senador ha optado por el análisis responsable. Frente al debate sobre el endeudamiento, pone sobre la mesa el único indicador que realmente importa: la proporción Deuda/PIB. Y en ese sentido, México se mantiene en rangos prudentes. Del lado del ingreso, defiende los llamados impuestos saludables con base en evidencia: reducen modestamente el consumo nocivo y generan recaudación etiquetada para salud, lo cual se traduce —como ha ocurrido ya— en aumentos significativos al presupuesto federal de atención médica.
Ese enfoque técnico no lo aleja del territorio. Por el contrario, lo ancla. Las casas de gestión que operan en Cancún, Playa del Carmen, Tulum y Chetumal han beneficiado ya a más de 4,300 personas con asesorías legales, contables, médicas y sociales. Se trata de una gestión que no espera a que los problemas suban a tribuna: los atiende desde donde nacen.
UNA VISIÓN PERSONAL QUE ENRIQUECE LO PÚBLICO
Más allá de la política, hay en este legislador una narrativa íntima que merece ser contada. Eugenio Segura será padre por primera vez a finales de este año. Y en esa revelación —tan humana, tan honesta— también asoma una dimensión esencial de su liderazgo: entender que la vida pública exige equilibrio, y que servir al país comienza por ser ejemplo en casa.
Este tipo de congruencia es lo que marca la diferencia en un entorno político donde la técnica suele ir divorciada de la empatía. Aquí no. En la gestión de Gino Segura ambas conviven. Técnica para debatir presupuestos, deuda e indicadores. Empatía para escuchar, gestionar y acompañar.
EL FUTURO DE QUINTANA ROO, DESDE EL CONGRESO
El turismo no es una mercancía ni una cifra. Es, en el caso de Quintana Roo, una estructura viva que demanda atención, financiamiento y visión de largo plazo. Convertirlo en política de Estado —como lo ha planteado el senador— es no solo sensato, sino urgente.
Y que esa voz venga desde Quintana Roo, con una propuesta concreta, argumentada y comprometida con la justicia territorial, debe enorgullecernos. Porque en Gino Segura hay algo más que un senador: hay un constructor institucional, un puente entre el Senado y las colonias, y un hombre que, en medio de su agenda legislativa, no olvida que su mayor prioridad sigue siendo el bienestar de quienes habitan esta tierra.




