La gobernadora Mara Lezama encabeza uno de los gobiernos mejor evaluados de México. Detrás de esa percepción pública, hay una estrategia sólida de comunicación que ha hecho visible lo que antes pasaba desapercibido.
Por: Saira Muñoz
En la transformación que vive Quintana Roo, la eficacia del trabajo no solo se mide en obras entregadas o programas implementados, sino también en cómo se comunica, se conecta y se explica cada acción de gobierno. En ese sentido, la gobernadora Mara Lezama ha logrado articular un gobierno de cercanía con la gente, con resultados medibles y un acompañamiento mediático que ha convertido su gestión en referente nacional. Pero este reconocimiento no ocurre por casualidad ni por inercia. Ocurre porque detrás hay una estrategia inteligente, profesional y, sobre todo, humana: la que encabeza Laura Aguilar Loredo.
Desde octubre de 2024, Laura Aguilar asumió la titularidad de la Coordinación General de Comunicación del Gobierno del Estado. Lo hizo en un momento clave: cuando el liderazgo de Mara Lezama comenzaba a consolidarse a nivel nacional y las expectativas sobre su gobierno crecían a la par de su popularidad. Con discreción, firmeza y una ética profesional ejemplar, Laura ha sabido acompañar, respaldar y amplificar ese liderazgo.
Su estilo no es protagónico, pero sí determinante. En un entorno mediático que exige inmediatez, precisión y sensibilidad, la comunicación que hoy emana del gobierno estatal se distingue por su coherencia, su tono ciudadano y su apego a la verdad. No se trata de maquillaje institucional, sino de construir una narrativa honesta sobre lo que sí se está haciendo bien, con datos, con cercanía y con vocación de servicio.
Mara Lezama es, sin duda, una de las gobernadoras más trabajadoras del país. Su presencia constante en colonias, comunidades y foros públicos habla de un ritmo de trabajo incesante. Pero incluso el mejor trabajo corre el riesgo de perderse en la indiferencia si no se comunica bien. Aquí es donde entra en juego la labor de Laura Aguilar y su equipo: lograr que cada esfuerzo de gobierno tenga eco, tenga contexto y tenga impacto.
La CGC no solo comunica; escucha, analiza y responde. Se anticipa a las crisis, amplifica los logros y pone en el centro a las personas. En un estado donde el turismo, la inversión y la imagen pública son motores de desarrollo, la manera en que se proyecta al gobierno es parte de su propia gobernabilidad.
El resultado es evidente. Hoy, Quintana Roo no solo crece en cifras, sino también en percepción. Y en esa ecuación, la comunicación eficiente es un pilar. Por eso, este análisis no sería completo sin reconocer que detrás de cada logro visible de este gobierno, hay una estructura que lo hace comprensible, cercana y relevante. Y esa estructura se llama Laura Aguilar Loredo.




