Con la entrega de 225 casas en Playa del Carmen, la supervisión de hospitales en Cancún y el respaldo al programa Mujeres Bienestar en Puerto Morelos, la gira presidencial reafirmó que Quintana Roo es referente nacional en vivienda digna, justicia social y liderazgo femenino articulado entre Federación, Estado y Municipio.

La entrega de 225 viviendas en Playa del Carmen, como parte del programa nacional Vivienda para el Bienestar, marcó un día histórico para Quintana Roo. Acompañada por la gobernadora Mara Lezama y la presidenta municipal Estefanía Mercado, la presidenta Claudia Sheinbaum encabezó la primera entrega presidencial de este programa a nivel nacional, consolidando a la entidad como una de las principales receptoras de inversión social en vivienda durante esta etapa de la Cuarta Transformación.
La visita presidencial tuvo como escenario el fraccionamiento Pescadores, en la capital turística de la Riviera Maya. Ahí se formalizó la entrega simbólica de la primera etapa de “El Edén del Bienestar”, un conjunto habitacional planeado para beneficiar a trabajadores del sector turístico y de servicios, así como a familias en situación de vulnerabilidad. Las 225 unidades entregadas forman parte de un total de 992 que integrarán el desarrollo al concluir su construcción.
La elección de Playa del Carmen como sede del primer acto presidencial de este tipo refleja la prioridad nacional que tiene la región en materia de vivienda, desarrollo urbano y justicia social. Se trata de un municipio con una de las tasas de crecimiento poblacional más aceleradas del país, lo que ha generado una presión estructural sobre el mercado de la vivienda y ha agudizado fenómenos como la desigualdad habitacional, el rezago en regularización de predios y el encarecimiento de rentas.
El acto fue encabezado por la presidenta de la República, quien en su recorrido por el conjunto habitacional, entregó llaves a varias familias beneficiarias. A lo largo del evento, se destacó que este modelo de vivienda social no sólo garantiza un techo, sino que incorpora criterios de sustentabilidad, conectividad urbana y acceso a servicios básicos. Las unidades incluyen dos recámaras, servicios completos, áreas comunes, y están ubicadas en zonas con conectividad al nuevo Aeropuerto Internacional de Tulum y a centros de salud y educativos.
La gobernadora Mara Lezama asumió un papel central en el evento, al presentar esta entrega como parte de una estrategia estatal de desarrollo con justicia, donde la vivienda digna es un derecho garantizado, no un privilegio inaccesible. En su mensaje, subrayó que la política estatal de vivienda en Quintana Roo ha superado ya las metas iniciales previstas para el sexenio, al multiplicar —gracias a la coordinación con el gobierno federal— el número de viviendas contempladas de 11 mil a más de 64 mil.
Asimismo, enfatizó que el enfoque integral del proyecto va más allá de la edificación, al incorporar acciones de regularización jurídica, inversión en servicios públicos y programas de inclusión social, todo ello alineado con el modelo de prosperidad compartida que impulsa su administración.
Por su parte, la presidenta municipal Estefanía Mercado consolidó su figura como gestora local clave para la implementación del programa. Bajo su administración, Playa del Carmen ha avanzado significativamente en la creación de instrumentos técnicos y legales para ampliar el acceso a la vivienda y asegurar la tenencia regular de la tierra. Entre las acciones destacadas, se encuentra la reciente creación de la Dirección de Vivienda y Regularización del Ayuntamiento, que permitirá agilizar la entrega de títulos de propiedad a miles de familias en colonias populares.
Estefanía Mercado también anunció que ya se gestionan, en conjunto con desarrolladoras e instituciones como Infonavit, proyectos para edificar hasta seis mil viviendas adicionales en el municipio, en respuesta al crecimiento sostenido de la población trabajadora. Playa del Carmen se consolida como un polo de atracción no solo turística, sino también de oportunidades de vida, con nuevas opciones de vivienda que buscan reducir la precariedad habitacional y evitar el crecimiento urbano desordenado.
Durante el acto, también se presentaron casos emblemáticos de beneficiarias, como el de una mujer que tras décadas pagando renta logró acceder a una vivienda digna con un pago mensual reducido en un 70%. Estas historias concretas ejemplifican el impacto directo del programa en la vida cotidiana de las personas.
El evento fue también espacio para destacar avances estructurales en materia de vivienda a nivel nacional. La administración federal reportó un avance del 90% en la meta anual de 300 mil viviendas construidas, con más de 2 millones de créditos reestructurados, 372 mil acciones de mejoramiento y 200 mil escrituras entregadas. En Quintana Roo, se sumaron 497 liberaciones de hipotecas del FOVISSSTE y 193 escrituras otorgadas por el Instituto Nacional del Suelo Sustentable (INSUS).
El simbolismo del acto también residió en la presencia de tres mujeres al frente del evento: la presidenta de la República, la gobernadora del estado y la presidenta municipal. Esta confluencia de liderazgos femeninos fue destacada como una muestra tangible de que el poder público puede ser ejercido con sensibilidad social, compromiso territorial y perspectiva de género.
La presidenta honoraria del DIF Quintana Roo, Verónica Lezama Espinosa, también participó en la jornada, representando el enfoque social del evento y estableciendo vínculos directos con las familias beneficiarias. Su presencia completó el cuadro de una jornada donde los programas federales, estatales y municipales convergieron bajo un mismo propósito: garantizar una vida digna para quienes históricamente habían sido excluidos del acceso a una vivienda propia.
Además de la entrega en Playa del Carmen, la gira presidencial incluyó supervisiones de obras en Cancún —como el nuevo Hospital General y el Hospital IMSS-Bienestar— así como una asamblea pública en Puerto Morelos dedicada al programa Pensión Mujeres Bienestar, donde se ratificó que las mujeres quintanarroenses contarán con apoyos estructurales para mejorar su calidad de vida.
En esta asamblea, la gobernadora Mara Lezama reiteró que la transformación del país se construye con hechos, no con discursos, y vinculó directamente los programas sociales de vivienda, pensiones y salud con un nuevo modelo de estado de bienestar. Reafirmó que la llegada de la primera mujer presidenta del país no solo es un logro histórico, sino una plataforma para garantizar derechos pendientes y consolidar políticas públicas de largo alcance.
A nivel municipal, Estefanía Mercado ha implementado un modelo operativo ágil, al que denomina “chamba manía”, caracterizado por jornadas intensas, contacto directo con la ciudadanía y una cultura de resultados. Desde noviembre, su equipo ha procesado cientos de solicitudes para el Programa Vivienda para el Bienestar, priorizando a familias que perciben entre uno y dos salarios mínimos. Esta priorización permite que los apoyos lleguen a quienes más los necesitan, combatiendo el hacinamiento en zonas como Villas del Sol, adyacente a El Edén.
Las viviendas entregadas en El Edén representan más que una solución material: son una política de estado, una herramienta para estabilizar comunidades, para dar certeza jurídica, y para fortalecer el tejido social en un municipio marcado por la movilidad laboral y la llegada constante de nuevos residentes.
En redes sociales, el impacto fue inmediato. Videos de la visita, mensajes de las autoridades y testimonios de las beneficiarias se viralizaron, confirmando que estos eventos no solo importan políticamente, sino que generan narrativas sociales de esperanza y confianza en las instituciones.
En palabras de quienes participaron, el mensaje fue claro: la transformación no es promesa, es realidad. Con el pueblo, todo; sin el pueblo, nada.
A siete años del inicio de la Cuarta Transformación, este tipo de entregas refuerzan la idea de que los cambios de régimen se consolidan cuando se traducen en mejoras tangibles en la vida de la población. Y en Quintana Roo, la alianza entre el gobierno federal, el estatal y el municipal —con figuras como Claudia Sheinbaum, Mara Lezama y Estefanía Mercado— representa un caso ejemplar de cómo el liderazgo femenino puede impulsar una agenda de justicia social sin precedentes.





