Desde Oslo, Noruega, la líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, lanzó una de sus declaraciones más firmes desde que recibió el reconocimiento internacional: la salida de Nicolás Maduro del poder es inevitable, independientemente de que exista o no un proceso de negociación.
En conferencia de prensa, Machado sostuvo que cualquier eventual transición política en Venezuela debe partir del reconocimiento de la voluntad popular expresada en las elecciones del 28 de julio, así como del respeto irrestricto a la Constitución venezolana, dejando claro que no aceptará acuerdos que ignoren la legitimidad democrática.
La negociación solo es posible con un punto de partida claro
La dirigente opositora explicó que los términos de una negociación no pueden definirse de manera anticipada, ya que dependen del contexto político y de la correlación de fuerzas al momento de iniciarse.
“Los términos de una negociación dependen del punto de partida, de cómo llegamos allí y de las fuerzas relativas en el momento que se inicia”, afirmó, subrayando que cualquier diálogo carecería de sentido si no reconoce previamente el mandato ciudadano.
Machado fue enfática al señalar que no se trata de negociar principios, sino de establecer condiciones que reflejen la soberanía popular.
“Si se da una transición producto de una negociación, partirá del reconocimiento de la soberanía popular del 28 de julio y, obviamente, del respeto a la Constitución venezolana”, sostuvo.
Incentivos para una transición desde dentro del régimen
Durante su intervención, la líder opositora reconoció que una transición democrática también requiere abrir espacios para que actores internos del régimen faciliten el proceso.
“Estamos construyendo términos de respeto a la justicia e incentivos para que quienes quieran colaborar desde distintos componentes del régimen lo hagan lo antes posible”, explicó, señalando que la colaboración interna puede acelerar el cambio político.
Este planteamiento busca generar condiciones para una salida ordenada, sin renunciar a la justicia ni a la rendición de cuentas.
El tiempo, el mayor enemigo del chavismo
Machado aseguró que el paso del tiempo debilita progresivamente al régimen de Nicolás Maduro y fortalece la posición de la oposición democrática.
“Mientras más se tarden, la posición del régimen se deteriora cada día. El tiempo está en contra de Nicolás Maduro y a favor de los venezolanos”, remarcó.
En ese contexto, lanzó la frase que marcó su mensaje ante la comunidad internacional:
“Maduro va a salir como sea, con o sin negociación”.
Regreso a Venezuela, condicionado a la seguridad
Machado reapareció públicamente por primera vez en 11 meses, luego de haber permanecido en la clandestinidad tras su breve detención durante una protesta antigubernamental en Caracas el pasado 9 de enero. Su presencia en Noruega se dio luego de que su hija recibiera el Premio Nobel de la Paz en su nombre.
La líder opositora reiteró que continuará la lucha por la democracia venezolana y que regresará a su país cuando existan condiciones mínimas de seguridad.
“Mi vuelta será cuando piense que las condiciones sean propicias en términos de seguridad. No depende de la salida del régimen, será en cuanto sea posible”, afirmó.
Con su mensaje desde Oslo, María Corina Machado reafirma su papel como el rostro más visible de la resistencia democrática venezolana, enviando una señal clara tanto al régimen como a la comunidad internacional: la transición es una cuestión de tiempo y de voluntad popular, no de concesiones políticas.




