El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) realizó en Puebla la primera cirugía protésica de rodilla asistida por inteligencia artificial en una institución pública de la entidad, un procedimiento que representa un avance significativo en la incorporación de tecnología de alta precisión en la atención médica especializada.
La intervención fue llevada a cabo en el Hospital de Especialidades del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado de Puebla (ISSSTEP), donde se utilizó el sistema robótico CORI para efectuar una artroplastía de rodilla, técnica que permite una mayor exactitud quirúrgica y una mejor adaptación del implante a la anatomía del paciente.
De acuerdo con un comunicado difundido por la institución, este procedimiento posiciona a Puebla como un referente regional en innovación médica dentro del ámbito de la cirugía ortopédica de alta especialidad, al integrar herramientas de inteligencia artificial en procesos quirúrgicos complejos dentro del sistema público de salud.
Tecnología robótica aplicada a la ortopedia
El sistema CORI es una plataforma robótica portátil que asiste al cirujano durante la intervención, proporcionando información en tiempo real sobre la anatomía del paciente y permitiendo ajustes milimétricos en la colocación de la prótesis. A diferencia de los métodos convencionales, esta tecnología no requiere estudios preoperatorios de imagen complejos y se basa en datos recopilados directamente durante la cirugía.
Especialistas del ISSSTEP explicaron que el uso de inteligencia artificial en este tipo de procedimientos permite personalizar la cirugía, optimizar el balance articular y reducir el margen de error humano, factores que inciden directamente en la durabilidad de la prótesis y en la recuperación funcional del paciente.
La cirugía se realizó en la Clínica de Cirugía Articular del ISSSTEP, unidad que inició operaciones el pasado 4 de junio de 2025 y que fue concebida para atender padecimientos musculoesqueléticos de alta complejidad, particularmente aquellos relacionados con desgaste articular y movilidad.
Beneficios clínicos para los pacientes
Entre los principales beneficios del uso del sistema robótico CORI se encuentran una mayor precisión quirúrgica, menor daño a tejidos circundantes y una recuperación más rápida. Estos elementos se traducen en estancias hospitalarias más cortas, reducción del dolor postoperatorio y una reincorporación más temprana a las actividades cotidianas.
Además, la tecnología permite estandarizar los procedimientos y mejorar los resultados clínicos a largo plazo, lo que resulta relevante en un contexto de envejecimiento poblacional y aumento de enfermedades degenerativas como la artrosis de rodilla.
“La incorporación de inteligencia artificial en cirugía ortopédica representa un cambio de paradigma en la atención de los pacientes, al permitir intervenciones más seguras, precisas y adaptadas a cada caso”, señalaron especialistas de la institución.
Innovación en el sector público de salud
La realización de esta primera cirugía asistida por inteligencia artificial en Puebla refleja los esfuerzos del sector público por modernizar su infraestructura médica y reducir la brecha tecnológica con hospitales privados de alta especialidad. Para el ISSSTEP, este avance forma parte de una estrategia más amplia orientada a fortalecer la capacidad resolutiva del sistema de salud estatal.
Autoridades médicas adelantaron que se prevé ampliar el uso del sistema robótico en futuras intervenciones ortopédicas, así como fortalecer la capacitación del personal médico en el manejo de tecnologías avanzadas, con el objetivo de ofrecer tratamientos de mayor calidad a la población derechohabiente.
La experiencia obtenida en este primer procedimiento servirá como base para evaluar la implementación de cirugías asistidas por inteligencia artificial en otras especialidades médicas dentro del sistema público de salud.




