El sector turístico global comienza a dejar atrás las secuelas más profundas de la pandemia y entra en una etapa de recuperación sostenida, aunque marcada por contrastes regionales y un escenario de optimismo cauteloso rumbo a 2026, de acuerdo con análisis especializados.
Así lo expuso Francisco Madrid, director del Centro de Investigación Avanzada en Turismo Sostenible (Starc) de la Universidad Anáhuac Cancún, quien presentó un balance del comportamiento turístico durante 2025 y las perspectivas para México y el Caribe Mexicano en el próximo año.
Recuperación global con contrastes
A nivel internacional, la industria turística avanza a lo que el especialista describió como una “velocidad de crucero”, con un crecimiento del 4.6 por ciento en las llegadas internacionales. Asia se consolida como el principal motor de esta recuperación, mientras que Europa mantiene un desempeño sólido.
Destaca el caso de Francia, que registra un crecimiento cercano al 7 por ciento, en contraste con Estados Unidos, donde se observan descensos relevantes asociados a cambios en las políticas migratorias, que han impactado el flujo de visitantes.
México: crecimiento general, pero alerta en turismo aéreo
En el caso de México, las cifras generales apuntan a un incremento del 6 por ciento en el turismo, sin embargo, Francisco Madrid subrayó la necesidad de analizar con mayor detalle la composición de estos números.
El turismo por vía aérea, que genera alrededor del 80 por ciento de los ingresos del sector, registró una caída del 2 por ciento hasta el mes de octubre, lo que representa una señal de alerta para autoridades y empresarios del ramo.
“Aunque el balance general es positivo, el comportamiento del turismo aéreo obliga a no bajar la guardia”, advirtió el especialista en entrevista con Radio Fórmula.
Retos específicos para el Caribe Mexicano
Para el Caribe Mexicano, el 2025 ha sido un año de retos estructurales importantes. La región enfrentó una contracción en los flujos internacionales, agravada por problemas en la emisión de visados en mercados clave de Sudamérica, como Perú y Colombia.
A ello se sumaron factores como la percepción de inseguridad, independientemente de su dimensión real, así como la insuficiente inversión pública en promoción turística, elementos que impactaron la competitividad del destino frente a otros mercados internacionales.
Señales de cambio hacia el cierre del año
Pese a este contexto, Madrid vislumbra un cambio de tendencia positivo hacia el cierre de 2025, impulsado por una temporada invernal más robusta, una programación de asientos aéreos al alza y una mejora gradual en la conectividad hacia los principales destinos de playa.
Estos factores podrían sentar las bases para un mejor desempeño turístico durante el próximo año.
El Mundial de Fútbol, una oportunidad estratégica
De cara a 2026, el optimismo se apoya en escaparates internacionales de gran relevancia, particularmente el Mundial de Fútbol. Aunque México albergará un número limitado de partidos, Quintana Roo podría beneficiarse de manera estratégica.
El especialista explicó que el estado cuenta con condiciones ideales para fungir como sede de campamentos y concentraciones de selecciones, gracias a su excelente conectividad aérea y oferta turística, lo que podría detonar una derrama indirecta significativa.
Optimismo con cautela
Con un pronóstico de crecimiento del 6 por ciento en el turismo aéreo para México en 2026, Francisco Madrid concluyó que el panorama es favorable, pero no exento de desafíos.
“La competencia global es brutal. México debe fortalecer su imagen, invertir en promoción y adaptarse a una oferta turística internacional que crece a un ritmo acelerado”, afirmó.
El mensaje final es claro: vienen tiempos mejores, pero el éxito dependerá de la capacidad del país y de destinos como el Caribe Mexicano para anticiparse, innovar y competir con inteligencia.




