El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró que mantiene una relación cordial y de amistad con su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, pese a las tensiones generadas este año por la imposición de aranceles a productos brasileños por parte de Washington.
Durante la presentación de un balance político y económico de fin de año, realizado en el Palacio de Planalto, en Brasilia, Lula minimizó el impacto de las medidas comerciales y destacó el giro que tomó la relación bilateral tras una serie de contactos directos entre ambos mandatarios.
“Incluso la imposición de aranceles que Estados Unidos aplicó a Brasil terminó siendo irrelevante. Cuando muchos pensaban que Trump y yo íbamos a entrar en guerra, acabamos haciéndonos amigos”, expresó el mandatario brasileño ante funcionarios y medios de comunicación.
De una crisis diplomática a la recomposición del diálogo
Lula reconoció que la relación entre Brasil y Estados Unidos atravesó uno de sus momentos más críticos a mediados de año, cuando la administración estadounidense anunció tarifas aduaneras de hasta 50 % a importaciones brasileñas.
Dicha decisión fue atribuida por la Casa Blanca al proceso judicial que derivó en la condena del expresidente Jair Bolsonaro, aliado político de Trump, sentenciado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado.
A las tarifas se sumaron investigaciones por presuntos abusos comerciales, sanciones contra un magistrado brasileño y la revocación de visados a altos funcionarios, lo que tensó de manera significativa el vínculo diplomático entre ambos países.
El punto de inflexión: contacto directo entre presidentes
El escenario comenzó a modificarse tras un encuentro informal entre Lula y Trump durante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, celebrada en septiembre en Nueva York.
A partir de ese contacto, se reactivaron los canales diplomáticos, se intensificaron las llamadas telefónicas y se concretó una reunión presencial el 26 de octubre en Kuala Lumpur, la cual marcó un punto de inflexión en la relación bilateral.
Como resultado de las negociaciones, Estados Unidos redujo o eliminó parte de los aranceles impuestos a productos brasileños y retiró sanciones contra autoridades judiciales, uno de los temas más sensibles del conflicto.
Balance económico y mensaje político
En el mismo acto, Lula se refirió a la situación económica interna y destacó que la inflación interanual se ubicó en 4.46 %, por debajo del techo de la meta oficial, lo que consideró un indicador positivo rumbo al cierre de 2025.
“Tenemos que creer siempre y no desistir jamás. Hay que luchar todo el santo día y nunca desistir”, afirmó el presidente, quien también firmó un decreto para reconocer la música gospel como manifestación cultural nacional.
Próximos encuentros bilaterales
Finalmente, Lula informó que ambos gobiernos acordaron organizar visitas oficiales tanto en Brasilia como en Washington, aunque sin fechas definidas, como parte del fortalecimiento de la relación entre Brasil y Estados Unidos tras un año marcado por tensiones y recomposición diplomática.




