Con la cuenta regresiva ya en marcha para la FITUR 2026 en Madrid, donde México será país invitado y el Caribe Mexicano tendrá reflector propio, Quintana Roo cerró la semana pasada con un dato que habla por sí solo y coloca al estado en una posición sólida rumbo a la feria turística más importante del mundo.
En un solo día, la semana pasada, los cuatro aeropuertos de la entidad: Cancún, Tulum, Cozumel y Chetumal, registraron 766 operaciones aéreas, la cifra más alta en la historia del estado. No se trata de un récord anecdótico, sino de una señal clara de demanda sostenida, conectividad creciente y confianza plena de las aerolíneas en un destino que sigue marcando el paso del turismo nacional.
La gobernadora Mara Lezama destacó que este volumen de operaciones confirma la preferencia de millones de viajeros nacionales e internacionales por el Caribe Mexicano, así como su posición como uno de los polos turísticos más dinámicos a nivel global. El dato cobra especial relevancia porque ocurre en plena temporada alta, con la infraestructura aeroportuaria operando a alta exigencia.
El cierre de 2025 deja, además, un horizonte alentador. Entre diciembre de este año y junio de 2026 se prevé la apertura de 17 nuevas rutas aéreas operadas por 11 aerolíneas, lo que se traduce en mayor diversificación de mercados, incremento en la llegada de visitantes y una derrama económica más robusta para un estado donde el turismo no es narrativa política, sino base económica.
En ese contexto, el secretario de Turismo, Bernardo Cueto, subrayó que la infraestructura aeroportuaria se ha consolidado como una pieza estratégica para el desarrollo regional. Y ese dato no es menor, ya que Quintana Roo llegará a FITUR no a vender expectativas, sino a exhibir resultados medibles.
La semana pasada también dejó buenas noticias desde Cozumel, con el arranque de la nueva ruta Calgary–Cozumel operada por WestJet, fortaleciendo el mercado canadiense, uno de los más estables y con mayor gasto promedio.
Será inicialmente un vuelo semanal, operado con un Boeing 737 MAX 8 para 174 pasajeros, pero su impacto va más allá de la frecuencia: temporada alta más prolongada, ocupación hotelera sostenida y generación de empleos directos e indirectos para la isla.
Mientras algunos destinos viven de anuncios, Quintana Roo sigue sumando vuelos, rutas y cifras reales. Y así, con números en la pista, se encamina rumbo a FITUR 2026 donde se anticipa que juegue un papel preponderante.




